Se necesitarían 500 calorías menos todos los días para perder un kilo a la semana, dicen los expertos. Un plato de comida (no hipocalórico) tiene alrededor de 750 calorías, pero si es reemplazado por un batido proteico se estarían consumiendo solamente entre 200 y 250 calorías. Es decir, se cumpliría con restar 500 calorías diarias.
Así funcionan los batidos proteicos, también llamados reemplazos de comida. Se trata de espesos batidos hipocalóricos que contienen proteína de soja, fibra, vitaminas y minerales. Son de alta ósmosis y tienen mucho tenor proteico, esto hace que se mantengan por bastante tiempo en el estómago, lo que provoca la sensación de saciedad. Los batidos no son nuevos: están en el mercado desde los años ‘80, pero no han tenido muy buena aceptación y sus resultados siempre fueron cuestionados.
Ahora, varios estudios científicos revalorizan su efectividad para bajar de peso al reemplazar con un batido, una comida completa. Uno de ellos fue dirigido por Steven Heymsfield, en la Universidad de Columbia. Comprobó que la pérdida de peso total de 249 personas, con un plan que incluía reemplazo de comida, fue mayor que la de 238 personas en los grupos de comparación que siguieron dietas bajas en calorías.
Otra de las investigaciones, llevada adelante por David Allison –un investigador dedicado a la obesidad en la Universidad de Alabama, en Birmingham–, evaluó el uso de un reemplazo de comida basado en soja en 100 personas que fueron asignadas de manera aleatoria a utilizarlo o a seguir una dieta baja en calorías por tres meses. Los que consumieron los reemplazos de comida perdieron más peso y tuvieron una reducción mayor en la circunferencia de la cintura que aquellos con una dieta baja en calorías.
Dana Rothacker, otra investigadora que ha realizado varios estudios clínicos relacionados con obesidad, durante un año siguió a un grupo de mujeres que bebieron batidos. A los tres meses, aquellas que habían tomado los batidos perdieron la misma cantidad de peso que las que habían seguido una dieta baja en grasas. Después de un año, las mujeres que siguieron con el plan de reemplazos de comida mantuvieron su pérdida de peso, mientras que las otras recuperaron muchas de las calorías perdidas.
Otro estudio clínico –dirigido por investigadores de la Universidad de California, en Los Angeles, y publicado por la revista Nutrition Journal– analizó a 100 personas obesas que cumplieron un plan ingiriendo dos reemplazos de comida diarios. La mitad de éstas recibió, además, un 30% de proteínas. Después de tres meses, estas 100 personas bajaron 4 kilos, pero los que habían recibido la dosis de proteínas disminuyeron el triple de su tejido graso conservando la masa muscular.
En la Universidad de Ulm, Alemania, se estudió a 110 obesos con síndrome metabólico (además de la obesidad, presentan hipertensión arterial, colesterol y glucemia). Los que siguieron un plan de reemplazos de comida con más alta proteína bajaron de peso y eliminaron el síndrome metabólico, en comparación con los que ingirieron los batidos hipocalóricos sin suplementos proteicos. “Ya desde los ‘80 se conocían las propiedades de los batidos, pero con el paso del tiempo se fueron investigando y revalidando. Es un hecho que el reemplazo de alguna comida por los batidos facilita la pérdida de peso, incluso en adolescentes. Es un alimento completo que, además, logra la sensación de saciedad”, comenta Alberto Cormillot, médico nutricionista y director de la clínica de nutrición y salud homónima, quien incluye los batidos 3 ó 4 veces por semana dentro de un plan de alimentación para reemplazar una comida diaria.
“En los Estados Unidos, los batidos son ahora una estrategia reconocida y utilizada en estudios de control de peso financiados por el gobierno. Llevamos aproximadamente treinta años de investigación científica y pruebas sobre los batidos de suplementos para el control de peso”, comenta el Dr. David Heber, presidente del Nutrition Advisory Board de Herbalife a nivel mundial (esta marca es una de las que comercializa los batidos). Cormillot agrega: “Se los puede tomar indefinidamente y no están contraindicados. El batido en sí no tiene ningún efecto adelgazante, pero en el marco de un plan alimentario ayuda a ahorrar calorías”.
Fáciles de usar –vienen en polvo y se disuelven en leche descremada o de soja– y prácticos a la hora de hacer una comida ligera, los batidos, cuya efectividad fue puesta en duda durante muchos años, ahora serían revalorizados. Sin embargo, los expertos en nutrición advierten que “no son la panacea” para bajar de peso. “Adelgazar no es fácil. Implica un esfuerzo, un compromiso a largo plazo. Es necesario reducir las porciones y hacer actividad física. No existe la solución mágica”, asegura Marcelo Peretta, director de la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Maimónides.
Julio Montero, médico nutricionista y presidente de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios, coincide: “No son soluciones mágicas ni rápidas. Estos productos tienen una mezcla de nutrientes que reprimen las ganas de comer porque aportan saciedad”.